Fracturas y tensiones en Por México al Frente

Álvaro Delgado

30 de diciembre de 2017


El presidente del PAN, Damián Zepeda, niega que haya cedido demasiado al PRD y a MC al formar la coalición Por México al Frente. Sin embargo, la postulación de controvertidos políticos y la cantidad de posiciones por entidad y partido está causando muchas tensiones en la alianza que postulará a Ricardo Anaya. En cuanto a las duras críticas de Felipe Calderón y varios senadores de su partido, Zepeda puntualiza que se trata de un “conflicto de interés” porque la esposa del expresidente “le compite al PAN”.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Con el panista Ricardo Anaya como estandarte de la honradez y la modernidad, la alianza Por México al Frente va tomando forma con personajes de la talla de Ángel Aguirre, quien era gobernador perredista de Guerrero cuando, en septiembre de 2014, fueron desaparecidos los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa y que ahora, pese al repudio, busca una diputación federal con el cobijo de tres partidos.

El elenco preliminar de aspirantes incluye prácticas de nepotismo político como el del expriista Miguel Ángel Yunes Linares, quien ambiciona heredarle el puesto de gobernador de Veracruz a su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez –cuyo hermano es alcalde del puerto–, lo mismo que ansía Graco Ramírez en Morelos con su hijastro, Rodrigo Gayosso Cepeda.

También hay aspirantes asociados a conductas criminales: el candidato aliancista a gobernador de Tabasco, Gerardo Gaudiano, está bajo investigación por lavado de dinero para el exgobernador priista de Quintana Roo Roberto Borge. En San Luis Potosí el aspirante a diputado federal Ricardo Gallardo Cardona estuvo en la cárcel y su padre, Ricardo Gallardo Juárez, es alcalde perredista de la capital, detestado por el panismo.

Y pese a que las cúpulas de los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC) formalizaron la coalición, en los estados proliferan las tensiones entre sus militantes por el reparto de las candidaturas a diputados federales y senadores. La disputa por cada una anticipa más conflictos, incluyendo los que hay en los estados con elecciones concurrentes y donde aún no han cuajado las alianzas.

Son 2 mil 547 cargos que, en su mayoría, deben definirse con el apoyo de los tres partidos coaligados a nivel federal y, en algunos casos, estatal: la Presidencia de la República, reservada para Anaya; nueve gubernaturas; 300 diputaciones federales de mayoría; 64 senadurías; 585 diputaciones locales y mil 597 ayuntamientos.

En Nuevo León, Morelos y Chiapas siguen las negociaciones para concretar la coalición, pero en Jalisco el presidente nacional del PAN, Damián Zepeda Vidales, dio un manotazo para revertir el rechazo de la dirigencia local de ese partido a la alianza, cuyo candidato a gobernador (Enrique Alfaro, de MC) fue el primero en despreciarla. Pero la dirigencia local volvió a decir que no.

Fragmento del reportaje especial publicado en Proceso 2148, ya en circulación